miércoles, 26 de diciembre de 2007

Que el 2008 nos encuentre unidos

Para ver la animación, haga click sobre la imagen.

viernes, 14 de diciembre de 2007

¿Cómo me ven?

Un acercamiento a la imagen corporativa

Un plan de identidad e imagen corporativa suele asociarse a las grandes corporaciones y a gastos super abultados, sin embargo es una herramienta útil y accesible para cualquier escala de emprendimiento.


Ser y parecer
La identidad, en términos generales, es lo que uno es. Su historia, sus vivencias y su realidad. Su temperamento. La forma de ser, de vestirse, de comunicarse. Es la suma de los rasgos particulares que te hacen único.
La imagen, está directamente relacionada con la identidad, pero vista desde el otro lado: es lo que los demás ven de uno.
Ahí nos encontramos con el primer problema a resolver: no siempre la imagen (cómo nos ven) se corresponde con la identidad (cómo somos).

Un plan de identidad e imagen corporativa, básicamente, apunta a resolver este problema, con el ingrediente de buscar siempre la mejora de la identidad (ser mejor).
Y esta cuestión no es exclusiva de las grandes empresas, se da desde la escala unipersonal y en multiplicidad de ámbitos.

La identidad
Para determinar los denominados rasgos de identidad (esas particularidades representativas) hace falta realizar una investigación profunda. Recabar toda la información posible acerca de la entidad en cuestión.
Una vez reunida se implementan procesos de análisis —para comprender al máximo el problema—, y de selección —para quedarse con los elementos fundamentales—.
Estos rasgos esenciales se pueden dividir en dos grandes grupos:
> Los positivos, sobre los cuales nos debemos apoyar.
> Los negativos, que son los que hay que corregir.
La síntesis final de este proceso se plasma en dos listados de palabras, que enumeran los aspectos negativos y positivos.

La máxima representación de esa identidad es la marca o "logo". Es "el" elemento principal, que debe transmitir los dos o tres conceptos más importantes (positivos), que serán constantes a lo largo del tiempo.




La identidad en la diversidad
El ser humano es un ser social y, como tal, tiende a agruparse para la vida. Desde la familia —como unidad base— tiende a juntarse con otros individuos o grupos que tengan factores en común, los que conforman una cultura propia y que determinan la identidad de grupo. Esta identidad en común les genera un espacio de pertenencia y contención.


Las mujeres jirafa, antigua tradición de la tribu Karen


Como en la antiguedad, las actuales "tribus urbanas" son grupos de pertenencia con claros rasgos identificatorios.

La imagen
Hay tantas imágenes de uno, como personas que la perciben.
La "información" que los demás perciben de nosotros está siempre matizada por los ojos del otro: ante un mismo hecho concreto dos personas tendrán percepciones diferentes, ya que la procesan a través de su identidad que, como sabemos, es única y particular.
Para afrontar la generación de la imagen, debemos comprender la multiplicidad de receptores (en cuanto a edades, experiencias, formación, preferencias, culturas, etc.)
Como en general no podemos dirigirnos a individuos particulares por su cantidad y multiplicidad, tomamos en cuenta como receptores esos grupos de identidad en común habitualmente llamados "segmentos".
De este modo, podemos construir nuestra imagen con mensajes diferentes, adecuados a cada segmento.

Cómo se interviene
Una vez que tenemos conocimiento de la identidad y la imagen (o imágenes) se realizan dos planes que trabajan en conjunto.

En el programa de identidad, se establecen los conceptos básicos de identidad a transmitir, los que determinan la resolución de la marca, y son la base de todas las emisiones que se realicen. Cada una de las comunicaciones deben "contener" esos conceptos y ser portadores de ellos.
Esta implementación traduce a elementos verificables esos conceptos intangibles: los colores, las formas, las tipografías, los sonidos, los movimientos, el logo, el diseño de las piezas gráficas, la cartelería interna y externa, el diseño del local, la voz del contestador, la actitud de la recepcionista, la calidad de los productos, etc. Todos deben trasmitir los mismos conceptos, dar la misma sensación, aunque los elementos sean totalmente diferentes.
Por otro lado, se debe trabajar en forma interna, para que todos los integrantes hagan propios esos conceptos, y éstos se transformen en identidad de grupo.
Un ejemplo: si los conceptos son "seriedad" y "precisión" desde el diseño del logotipo hasta la voz en espera del contestador telefónico, deben "dar esa sensación" de seriedad y precisión. Por otro lado, los integrantes deben sentirse responsables para trabajar siempre con seriedad y precisión, y sentirse miembros de un grupo que se enorgullece de hacerlo de ese modo.

El programa de imagen se orienta hacia afuera, se busca transmitir esos conceptos para que sean recibidos e incorporados por los destinatarios.
Para ello, se dividen los receptores en segmentos, a los que se realizan comunicaciones según sus características, con el objetivo de que el mensaje sea decodificado y aprehendido de la mejor forma.
Siguiendo con el mismo ejemplo, para contarle a un señor de 80 años, de posición acomodada que vive en un barrio exclusivo que trabajamos con seriedad y precisión usaremos una forma discursiva totalmente diferente que para decírselo a un adolescente de barrios populares, aunque el objetivo sea que interpreten los mismo conceptos.

La implementación
Como se describe, esta metodología no es privativa para empresas de gran porte. Cada emprendimiento, a su escala y con sus posibilidades, debería plantearse un procedimiento de este tipo, para que su inversión en identidad, imagen y comunicación sea la más adecuada y provechosa.

viernes, 23 de noviembre de 2007

¿Para dónde?

Un abordaje a la señalización urbana

“Estos carteles dan la impresión de que Buenos Aires es limpia, organizada y está bien pensada. Lo opuesto de las ciudades estadounidenses”, dijo Jack Rasmussen, director del Museo Katzen, Luego de inaugurar la muestra.

En esta exposición se exhibía una retrospectiva de Ronald Shakespear, diseñador argentino, que trabajó sobre el primer Plan Visual y señalético de Buenos Aires, en el año 1971.
Si bien resulta graciosa por lo paradojal, demuestra el peso que tiene la señalización urbana en la imagen de una ciudad.
"Fuimos precursores en América latina —asegura Ronald al diario Clarín—. Era la primera vez que una ciudad se repensaba a sí misma", recuerda sobre ese proyecto de hace casi cuatro décadas.
La esencia de esa señalización urbana fue copiada en los carteles de las esquinas de Gualeguaychú, en las que algunos todavía perduran.



La muestra de Ronald Shakespear


Los viejos carteles de Gualeguaychú, copia de los de Bs.As.


La señalización tiene un objetivo funcional —su razón de ser— pero además tiene otro muy importante: hacer un aporte a la imagen urbana. Su presencia adecuada transmite la sensación de una ciudad pensada, ordenada y preocupada por la calidad de vida de la gente.

El diseño
Las señales deben reunir determinadas condiciones para ser efectivas.
Tienen que poder leerse en un tiempo mínimo, sobre todo las que se ven desde vehículos en movimiento, por lo tanto deben "decir todo" con la mínima información.
Esto determina los dos primeros y básicos conceptos: legibilidad y síntesis.

Por otra lado, su codificación tiene que ser simple y clara, para que sea comprendida por la mayor cantidad de observadores posible (distintas edades, niveles educativos, culturas, grados de visión, etc.)

En general, para su diseño, se tienen en cuenta tres elementos:

Tipografía.
Clara y legible, sin adornos. No de tipo "a mano". No muy abiertas o livianas, ni muy cerradas o apretadas. Debe tener un equilibro entre el grosor del trazo, el diseño limpio y proporcionado y la abertura del ojo tipográfico.

Por ejemplo, así No:


Así Si:


Pictograma (dibujito, flecha, etc.)
Simple y claro. Representa un concepto, y que no permita diferentes interpretaciones.
Se basa en la abstracción para que sea decodificado más rápido. Ignora el detalle individual e intenta posicionarse en la categoría.


No:


Si:

Código cromático:
Debe reducirse a la mínima cantidad de colores, para no sobreabundar en información, y tener máximo contraste para facilitar la lectura.
Este recurso se utiliza para la codificación de niveles de información. Por ejemplo: circuito histórico con un color, circuito deportivo con otro, natural con otro, etc.


Un cartel con codificación cromática en Antequera, España.


A estos elementos de análisis se suman: el material para su realización (durable y seguro), su ubicación para su mejor visión, integración con el contexto para que armonice con la imagen urbana, pero a la vez destacarse del entorno para ser visto, etc.

El sistema, el programa, el plan
El sistema visual debe ser abierto. Es decir, tiene que permitir y dejar prevista la incorporación de nuevos subsistemas o nuevos elementos dentro de estos subsistemas.
Asimismo, el sistema debe integrarse y separase del entorno al mismo tiempo, intentando no afectarlo negativamente. Y prever las consecuencias en los cambios de conductas y hábitos que esta intervención generará.

La señalización urbana es una impronta muy importante en la ciudad, que debe encararse dentro de un programa visual para la misma, y este a su vez es una parte de un plan estratégico.

Recuadro
Las señales en Gualeguaychú

Es evidente la necesidad de generar un nuevo sistema de señalización, acorde al modelo de ciudad que busca ser.
Aparte del requisito básico de orientación e información que tiene cualquier ciudad, ésta tiene como principal actividad de desarrollo al turismo, que exige tener una estructura funcional ordenada, y un sistema de orientación adecuado.
Un ejemplo de esto son los circuitos turísticos autoguiados, los que permiten al visitante recorrerlo sólo a partir de seguir las señales, y con un apoyo gráfico que complementa e informa lo que va viendo en el recorrido.

Las señales actuales tienen serios problemas de diseño y materialización. La incorporación de publicidad atenta contra su lectura, y no tienen mantenimiento.